Acerca de estos delirios

Acá voy a escribir lo que quiero y en la medida en que tenga ganas... No crean que es el blog de García Márquez o de un ganador del Pulitzer; simplemente son cosas que se le ocurren a alguien a quien le gusta compartir. Al que le guste que lea, y al que no, no importa. Nadie se va a morir por no hacerlo... Después de todo lo mío es la radio che!!!
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viernes, 27 de mayo de 2011

Misa Criolla, donde religión y cultura se funden

Música - Historia de la célebre obra compuesta por Ariel Ramírez

Los grandes músicos han realizados obras integrales para plasmar su sentir religioso, ya sea como una manera de elevar su oración al Señor, de manifestar su amor por María o de manifestar su devoción por los santos.

Desde siempre, el hombre ha sentido la necesidad de expresar su religiosidad; en muchos casos, a través de las diferentes manifestaciones artísticas. Para ello se valió de pinturas, canciones, poemas, cuentos, novelas, películas, danzas…
El año 1964 dejó una obra musical inmensamente popular en el mundo entero: La Misa Criolla. A ella le han sucedido infinidad de trabajos similares realizados en los diferentes idiomas y los más diversos ritmos y géneros musicales. Pero sin dudas, la creación de Ariel Ramírez, en sus distintas versiones, es la más difundida.
La Misa Criolla fue la que marcó un punto de inflexión, no sólo en las carreras profesionales del músico santafesino y de Los Fronterizos, sino en el folklore argentino y su reconocimiento en el ámbito internacional. ¿Pero cómo se gestó tan maravilloso trabajo?
La idea de escribir una misa, hacía varios años que rondaba en la cabeza de Ariel Ramírez. Hacia 1950 partió a Europa en busca de nuevas experiencias y más conocimientos. Allí vivió durante un tiempo en un monasterio austríaco y trabó gran amistad con su director, a quien acompañó durante un traslado a Alemania. Fue en una ciudad a cien kilómetros de Frankfurt, donde Ramírez conoció a dos monjitas cuyo testimonio lo marcaron profundamente. Un día mirando unos bellos jardines frente al convento, las monjitas Elizabeth y Regina Bruckner le dijeron: “Es una belleza pero usted no sabe lo que hemos llorado nosotras durante la guerra, porque ahí era un campo de concentración donde había como 800 judíos esperando la muerte que les había fijado el nazismo’. En aquel momento, quien ayudara a un judío era condenado a la pena de muerte y pese a ello, las religiosas se las arreglaban para pasarles comida por debajo del alambrado todas las noches. Corría 1952 y la historia de las religiosas había movilizado de tal manera al joven pianista, que decidió dedicarles una obra.

Semejante acto de heroísmo y humanidad, bien valía un homenaje. En un principio, pensó en hacer una versión criolla del Ave María. Cuando volvió a la Argentina, al promediar la década, se abocó de lleno a la Misa Criolla, obra que escribió especialmente para que la cantaran Los Fronterizos.

Antecedentes

Si bien hoy existen en el mercado diferentes “Misas”, el pianista no tenía muchos modelos en que basarse. Apenas si se había difundido muy tímidamente la “Misa Luba”, cantada en latín y con ritmos africanos. Decidió entonces abordar los ritmos de los que se había imbuido durante sus viajes al norte del país, cuando aún era un muchacho. Vidalas, bagualas, carnavalitos, takiraris, erques, quenas, charangos y pincullos, se convirtieron en términos familiares para él y ya nunca, a lo largo de su carrera artística, se apartaría de ellos.
Definido el estilo que utilizaría, la parte musical no fue mayor problema; las dificultades se presentaron a la hora de decidir el texto litúrgico. Un amigo de la infancia, también santafesino, fue quien le allanó el camino. El padre Osvaldo Catena lo orientó en esta obra y le acercó los textos en español (no olvidemos que estos se aceptaron en 1962 ya que, antes, las misas eran en latín) De esta tarea participó también el sacerdote Alejandro Mayol.

Han quedado en el recuerdo de todos, los nombres de Ariel Ramírez y Los Fronterizos. Sin embargo es importante destacar al menos, que otros artistas fueron también piezas fundamentales para lograr el éxito de la Misa Criolla y Navidad Nuestra (lado B de aquel viejo LP) Participaron de este trabajo, Domingo Cura en bombo y timbales; Jaime Torres en charango; Alfredo Remus en contrabajo; el Chango Farías Gómez en bombo y accesorios de percusión, y Raúl Barboza dando vida al chamamé “La Anunciación”, con su acordeón. Luis Amaya, José Medina y Juancito El Peregrino, aportaron el sonido de sus guitarras. A ellos hay que sumar el invalorable aporte del padre Jesús Gabriel Segade, al frente del coro de la Cantoría de la Basílica del Socorro.
El éxito de la Misa Criolla fue inmediato. De todas partes llegaban los pedidos de los discos que salían a la calle y se agotaban con total rapidez. La obra estaba en boca de todos y la convocatoria a cantarla en vivo se repetía insistentemente. Sin embargo esto no ocurrió, al menos oficialmente, hasta marzo de 1967, en que fue presentada en una catedral de Alemania. Más de veinte años más tarde, el 31 de mayo de 1978, la Misa Criolla se cantó por primera vez en función de la ceremonia religiosa, durante un oficio ecuménico concelebrado en la Catedral de Buenos Aires por líderes de distintas religiones y en varios idiomas, horas antes del comienzo del Mundial de Fútbol.

La Misa Criolla, muestra por excelencia de la cultura puesta al servicio de lo religioso, lleva vendidos en todo el mundo más de sesenta millones de discos de su grabación original y la innumerable cantidad versiones en otros idiomas.

Publicada en Periódico Católico Encuentro, edición mayo de 2012

domingo, 22 de mayo de 2011

Músicos cordobeses en la Jornada Mundial de la Juventud

A fines de febrero, el grupo de pop gospel rodó en Ciudad de Buenos Aires un video que formará parte de todas las promociones en español de la Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar entre el 16 y el 21 de agosto en Madrid 2011, y contará con la presencia del papa Benedicto XVI.


Con las ilusiones y la fuerza propia de los años jóvenes, un grupo de amigos decidió aunar sus voces y su música en un proyecto cristiano. La Viajera fue el nombre que entonces les pareció indicado para la banda musical, considerando que estaba formada por músicos de distintos puntos de la provincia, que debían viajar varios kilómetros para poder reunirse. Con el correr de los años, las obligaciones de cada uno de los integrantes hicieron que poco a poco se fueran alejando, para ser reemplazados por nuevos nombres, que se sumaban con la misma y esencial característica: ser todos “locos por Cristo” que comprendieron que el Señor los llamaba para algo más grande; tener una banda propia y realizar lo que el Santo Padre les pedía; generar una nueva evangelización, con nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones. Fue entonces cuando decidieron rebautizar al grupo como El Grito de Abel (EGDA). Rememorando el pasaje bíblico “La voz de tu hermano clama desde la tierra” (Gen. 4-11), EGDA pretende prestar su voz a los que sufren, a los dolientes, a los hombres y mujeres de buena voluntad que no tienen voz para manifestarse.

Enrolados en lo que llaman “pop gospel”, la banda nació en la ciudad de Villa María al despuntar el nuevo siglo. En el otoño del 2000 comenzaron a transitar los senderos de la música cristiana y, poco a poco, fueron ganándose un lugar..

En 2005 de manera independiente grabaron su primer disco llamado “Buscando la Gran Ciudad”, que fuera coproducido por Enrique Aiello, músico villamariense que cuenta con una amplia trayectoria al lado de figuras como Fito Paez, Mercedes Sosa, Piero, Pedro Aznar, Manuel Wirtz, Chango Farías Gómez , Valeria Lynch y Julia Zenko entre otros. Se trata de un disco en el que fusionan rock, pop y funk, que ha sido muy bien receptado por el público, en especial el más joven, y con el que han demostrado que se puede hacer música cristiana de manera profesional, joven, actual y atractiva.

Tres años más tarde, EGDA participó del certamen OPERACIÓN CRISTO “Al Señor de todos los tiempos”, organizado por el sello colombiano CMG RECORDS y la Fundación Edificar. La canción “Corre”, de Mingo Medina –autor de todos los temas y coros- fue elegida ganadora entre todas las que llegaron de América Latina y España. Un jurado integrado por Javier Montes –director musical y cantante de Son by Four, el productor de la cadena televisiva EWTN Douglas Archer y el productor discográfico Pedro Vengoechea, seleccionó a la canción cordobesa y el grupo obtuvo como premio la grabación de un nuevo material discográfico. Nació así “Globalizados”, con nuevos temas y remozadas versiones del material anterior. El disco se grabó en Colombia, las voces se pusieron en Villa María y fue masterizado en Inglaterra. En todo momento EGDA propone un mensaje de valores a través de la música con una marcada estética pop.

Entre noviembre y diciembre de 2009 participaron de la grabación de la canción navideña “Canta conmigo”, donde compartieron con destacados músicos cristianos de España, Colombia, Republica Dominicana y Argentina. Al año siguiente, con el disco recién salido de estudio, las canciones de EGDA comenzaron a sonar en emisoras de Latinoamérica, en especial Radio minuto de Dios, de Colombia, donde permanecieron durante meses en el TOP 15 de la programación.


Pero no todo quedó allí. La participación de un año antes en la canción navideña permitió que fueran escuchados por autoridades del Proyecto Infinitum –dedicado a la difusión del Santo Rosario - que estará presente en la jornada Mundial de la Juventud, a desarrollarse del 16 al 21 de agosto en Madrid. La canción “Corre” fue seleccionada para la campaña de difusión de dicho encuentro. Por tal motivo, a fines de febrero se rodó en Capital Federal el video que formará parte de todas las promociones en español antes y durante la jornada presidida por el Papa Benedicto XVI.

Así, paso a paso y con mucha humildad, EGDA realiza su misión apostólica desde el sitio para el que fueron llamados por el Señor: la música. Agradecidos como son de poder hacer lo que tanto les gusta, destacan siempre el apoyo recibido por Radio María Argentina y la Red de Artistas Católicos de Córdoba, que han creado un espacio en le que todos los artistas puedan expresarse.

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INTEGRAN EL GRITO DE ABEL

Sebastián Rosa: voz
Lucas Sigifredo: teclados
Domingo Medina: coros - guitarra
Tomás Rivera: guitarra
Lisandro Gilla: bajo
Lucas Rivera: guitarra- Mini Korg


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Corre (canción seleccionada para la difusión de la JMJ)

Corre por las arenas corre,
navega por el mar y corre,
corre por las ciudades,
dulce nombre....
Una campana fuerte suena,
su mensaje lo lleva el viento,
de boca en boca surges,
dulce nombre....
entre la multitud camina,
buscando la gran ciudad.
Ensoñaciones en la niebla revelan eternidad.
Un flash de esquirlas de oro fino,
destruyen la oscuridad,
nuevos caminos invisibles,
lo llevan a otro lugar.
Corre por el desierto corre,
por las constelaciones corre,
alguien escucha al fuego y grita el nombre.
Señales rojas en lo alto,
me hacen nombrarte por las calles,
devoras mis amores y te haces carne....
Entre la multitud camina,
buscando la gran ciudad,
ensoñaciones en la niebla,
revelan eternidad....
Dulce nombre en muchos siglos,
largo amor por el camino,
semidioses, que se hunden ,
dulce nombre por los siglos....
Por los siglos de los siglos,
en los siglos de los siglos, dulce nombre
te revelas a la muerte y al olvido.....

Mingo Medina

Artículo que publiqué en Periódico Católico Encuentro