
"Esta mañana, cuando vi salir los únicos cuatro autobuses que partían desde Sendai hacia Niigata, casi me vengo abajo. No había suficiente combustible y no podían salir más. Hoy no y mañana no se sabe (a estas alturas he entendido que a los japoneses no se les da bien hacer cálculos). Estaba al principio de la cola en lista de espera. Cuando los autobuses iban a partir no pude evitar acercarme al jefe de la operación y preguntarle: "¿No podríamos ir algunos más sentados en el pasillo?" Me contestó educadamente: "No es legal". Volví a la cola doblemente triste por haber hecho esa pregunta y por quedarme en Sendai. Porque ya había decidido irme, escapar. "
La frase resalta en negrita, creo que dice todo. En medio del caos, era primordial mantener la legalidad. ¿Será por eso que se recuperaron de las dos bombas atómicas criminales de 1945? Si el fantasma de las explosiones en las usinas nucleares los deja, estoy seguro de que se levantarán una vez más.
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